domingo 20 de septiembre de 2009

Rol Displaying 2.

Al fin un buen comienzo.


La fuerza pública no le fue de ayuda. En realidad, había convocado a los auxiliares de la justicia, la tortura uniformada; el brazo armado de la ley. Pero salió verdaderamente, la pública fuerza a su defensa.

Entre el grupo de notificados del desalojo, "Lanzamiento", como circunspecto, clonaba con el mismo tono de voz, algunos le hicieron una propuesta.

Bien lo conocemos. Lleva años dados pasitos en el mismo peldaño de miserable. Ni usted tiene casa para vivir, al menos podrá servirle para caerse muerto.
A usted le exceden las medidas lineales. Ni hablar de las superficiarias. Sólo piensa en el valor por metro de tierra ahogado con pisos y pisos de cemento.

Lo rodearon los más jóvenes junto a los más ancianos. Un cortejo de nietos y abuelos amalgamando extremas reacciones.

Teníamos un proyecto en estas tierras. Teníamos todo calculado. Mejor que las inmobiliarias, mejor que los ingenieros. Mucho mejor. Más rentable, optimizamos el espacio. Optimizamos cada dimensión, planeamos en base a su desesperanza de vida, creciente.
¿Usted dice que éstas son hectáreas, metros, decímetros cuadrados? Bien, nosotros decimos. Edificaremos por volumen. El precio será acorde a la cantidad de aire que tenga disponible alrededor del cuerpo el habitante. Por ende, podrán acceder a viviendas unipersonales y dignas muchos inmigrantes pobres en países ricos. A su vez, los ricos de entre los ricos, podrán subdividir el ostento en el que viven construyendo cubículos donde estar seguros.

¿No es el resguardo de lo propio contra la intromisión ajena, cada vez mayor, lo que apremia sus cortos días y sus añares de angustia?

Hemos encontrado la solución. También tenemos capitalizados los intereses condicionales. Por el momento, el costo comprenderá el rubro capacidad en general. Según lo que llene su vacío, será el revalúo de la edificación. Por el momento, estamos derrochando aire. Luego, mediante presión atmosférica y según su consumo tasado por especialistas, que además, resolverán la ecuación de su gasto metabólico; el aire que exceda a los objetos repercutirá en el precio final de la vivienda. Y claro está, si la deja vacía, nosotros somos okupas..., será multado por darle destino inaprovechable.

Lamentablemente, toda la inerte bazofia que ha vivido hasta el momento agoniza.
Y por cierto, piense qué pretende de su cadáver. Ya estamos negociando convenios con centros de ablación y experimentación. También algunos de nosotros, para su reposo espiritual, lo pueden asesorar sobre indulgencias.

1 comentarios:

yo tampoco me callo dijo...

La naturaleza humana tiene una pavorosa fascinación por la estocacidad. Ay, ay, ay, ese rollo de la "propiedad privada" y los iluminados de siempre...
El resto esperamos unidireccionando la visión desde abajo hacia arriba, sin interactuar, como una suerte de dimansión fractal, multiplicidad de constructos inconexos, estesia de la fatalidad.

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